Recomendar!

Por Carlos Berrueta.

Ítem importante a analizar al detalle en un Molino, son las cargas de transformación, Trigo en Harina, en las que se incluirán los impuestos, los seguros, la amortización, que varía muchísimo de una fábrica a otra.

Lo mismo en lo referente a mantenimiento y reparación; si la fábrica es nueva las reparaciones son menores. En una fábrica antigua este porcentaje aumenta mucho. El mantenimiento debe programarse y hacerse siempre aunque la fábrica sea nueva, e inclusive con mayor intensidad, pero desde el punto de vista preventivo.

La mano de obra y las cargas relacionadas con este ítem es un número importante, al igual que la fuerza motriz y los gastos de administración que en algunas organizaciones suelen ocupar un porcentaje importante.

Debemos contar con un diagrama o cuadro en el que rápidamente podamos visualizar los lugares donde podemos hacer economía y los lugares donde «no podemos» o «no debemos» hacer economía.

Por ejemplo no debe hacerse economía en los seguros, es peligroso; tampoco en el mantenimiento; cifra importante es la mano de obra y eso, que es el problema de nuestro tiempo; en el sentido que uno puede pensar que con la automatización puede economizar en este rubro, pero hay que entender que vamos aumentar otras cargas.

Existe una especie de límite, que es desde luego discutible, pero debemos tener claro y debemos plantearnos «cuánto cuesta sacar del molino al último obrero y cuánto aumenta en fragilidad la fábrica al existir un alto grado de automatización».

Debemos tener presente que: «Debemos ganar dinero y también mantener una calidad lo más pareja posible», y eso se logra con una adecuada regularidad de marcha. Cada vez que un molino para o sacamos la carga, la calidad cambia y cada vez que se pone en marcha de nuevo, también existe variación de ésta, si bien se mezcla la harina y se toman precauciones, siempre existe un riesgo.

La noción del costo de la “no calidad” o de “seguridad de calidad” es un tema.

Deja tu comentario