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Por Carlos Berrueta

Al analizar esta etapa del Molino, debemos tener siempre presente que estamos en presencia de una de las más importantes, bajo ningún concepto debe ser considerada la Limpieza como un agregado de menor importancia del molino, debe quedar claro que no debe ser un sector de manejo complicado, pero en cierta forma cuando el sector es de manejo de una cierta complejidad, diría sin dudar que es más importante la presencia de una persona en la limpieza que en el molino.

Debemos tener presente que una limpieza razonable nos alcanza, no debe tratarse de ser perfeccionista, cada grano de buen trigo que eliminamos, aunque sea pequeño se pierde destinándolo a los subproductos, aunque estos granos tengan un menor rendimiento, no deben despreciarse bajo ningún concepto, analizado en profundidad, podemos decir que estos granos “chuzos” o mal llenados son mucho más ricos en proteínas ya que lo único que les ha faltado es completar su última etapa de desarrollo, o sea su llenado que es en dicha fase de aporte de almidón.

Debe tenerse siempre presente que pretendemos tener en I Rotura un trigo industrialmente puro, pero siempre dentro de razonamientos lógicos.

Resumiendo, en lo referente al tema de la preparación o  acondicionado   hablando  concretamente, el  primer aspecto  a  tener   en   cuenta  es  la regularidad, un trigo debe prepararse  siempre de la misma manera y ello no implica un equipamiento especial, sino una  pequeña disciplina de manejo; el segundo aspecto es elegir la humedad y el tiempo de reposo. Hemos visto que la humedad es determinante sobre el comportamiento del trigo y  en el plano calidad y pureza de la harina tiene una influencia muy importante, pero queda claro que por distintas razones no pueden superarse ciertos límites establecidos, debemos conservar la harina y los subproductos luego de elaborados, hasta su utilización.

La humedad a elegir en I Rotura dependerá de la humedad que se desee en la harina, sabiendo que en el molino puede llegar a perder entre el 1 y 2 % de humedad, siendo éste un factor que cambia de invierno a verano, de una zona geográfica a otra y de las características del molino, pero cualquiera sea la humedad de la harina obtenida no debe omitirse realizar un trasilaje dentro de las 24 Hs. que siguen a su elaboración para lograr una ventilación o aireado que garantice su conservación.

Carlos Berrueta es actualmente es asesor Técnico y Capacitador de Personal de Molinos Harineros y Fábricas de Raciones.

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