por Carlos Berrueta.

En general no se da a la limpieza del trigo la importancia que realmente tiene. Esto quizás sea porque el sistema de limpieza se ha estandarizado en tal forma, que existe la creencia que esta etapa no requiere un control estricto por parte del operador y que los métodos no pueden ser mejorados.

Al hablar de calidades de harinas y purificaciones el molinero asocia estas palabras con el manejo del molino, regulación de ajustes y calibración en los sasores, pero ello es un error, ya que la obtención de resultados satisfactorios en el producto final comienza desde que el trigo entra a los silos y termina con la salida de la harina para el consumo.

Se debe tener presente que las máquinas de limpieza son tanto o más importantes que las del molino, sólo que en vez de separar productos de la molienda del grano de trigo, tienen la significativa  e importante función de separar las impurezas o materias extrañas de los granos aptos para la molienda.

Aunque el diagrama de limpieza sea excelente, y cada máquina instalada cumpla su función, sólo con una vigilancia continua y responsable; conservando los ajustes y calibraciones correctos, se obtendrán buenos resultados. Por ello es fundamental que se preste tanta atención a la marcha de la limpieza, como al proceso de molienda.

El proceso de limpieza puede ser dividido en tres diferentes secciones:

a) Limpieza preliminar o prelimpieza: Se encuentra instalada en el sector Recepción de trigo.

b) Primera limpieza: Es la que se efectúa al trigo previo humectado y acondicionamiento, y una vez realizada la mezcla que ingresará al molino. La misma se realiza en un ala o sector de la planta unida al edificio del molino, y trabaja con una anticipación de, por lo menos, 24 hs. al momento de la molienda (tiempo de acondicionado del grano).

c) Segunda limpieza: Se efectuará después del acondicionado, y previa a la entrada de trigo a la primera rotura. 

En los métodos de limpieza se aprovechan las diferentes cualidades y comportamientos del grano de trigo y de las impurezas que lo acompañan.

La Primera limpieza es la sección que separa del trigo todos los cuerpos extraños, tales como semillas (enredadera, avena, cebadilla, malezas varias) granos dañados y partidos, chuzos etc. Y realiza un restregado del grano, bajando su contaminación bacteriana.

La segunda limpieza tiene por objeto, además de separar del trigo alguna eventual impureza no extraída en la primera limpieza, efectuar al grano un segundo restregado o despuntado eliminando el polvo que pudo haberse removido durante el mojado y entregar el grano a la Primera Rotura en las mejores condiciones posibles.

Debemos tener presente que estamos en presencia de una de las etapas mas importantes de proceso por lo cual no debemos relajarnos en su manejo y métodos de control.

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