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Ricardo Bartosik, coordinador del proyecto Eficiencia de Poscosecha del INTA Balcarce –Buenos Aires –, indicó que el diseño y desarrollo del dispositivo surgió en respuesta a la oferta que existe en el mercado local: “Los controladores de aireación actuales son equipos muy sofisticados y de alto costo, lo cual impide su incorporación en estructuras de acopios pequeñas y medianas”.

El dispositivo se utiliza para enfriar los granos que ya están acondicionados –humedad de recibo – para un largo período de almacenamiento. “Entre las ventajas puede resaltarse que resulta muy eficiente, sencillo de operar, económico, menos horas de funcionamiento del ventilador, ahorra energía –reduce costos –, mejora la calidad del grano, reduce las probabilidades de sobresecado –mermas por humedad – y evita el desarrollo de insectos”, destacó Bartosik. Además, este controlador puede armarse con elementos que se consiguen en casas de electricidad, aun en los pueblos más pequeños.

La aireación es necesaria para mantener la temperatura de la masa de granos baja –de acuerdo con las características climáticas de la localidad y del momento del año –. Siempre que sea posible, la temperatura debería mantenerse por debajo de los 16 °C. “Con estas condiciones estables se puede asegurar que no se desarrollen los insectos plaga de los granos almacenados”, puntualizó Bartosik.

También aclaró que contar con un controlador permite programar de manera automática el encendido del ventilador, con lo que “aseguramos un uso eficiente y racional de la electricidad”.

Según Bartosik, una de las mayores preocupaciones de los productores es evitar que se rehumedezca el grano. Cuando se opera con un sistema de aireación manual, es más probable que se termine con sobresecado de los granos. “Operar sin controlador automático es como trabajar a ciegas, es más probable sobresecar que rehumedecer los granos”.

Por otro lado, una vez que la temperatura de los granos llegó a un valor que asegura una adecuada conservación, se recomienda tapar la boca del ventilador de manera hermética. “De este modo, se evita la entrada de aire caliente a través de los ductos de aireación y se reduce sustancialmente el riesgo de entrada de insectos y roedores”, señaló el especialista.

Más información:

Ricardo Bartosik – INTA Balcarce
rbartosik@balcarce.inta.gov.ar

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