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Entrevista a Alejandro Daly, Presidente Ejecutivo de ALIM Los consumidores se benefician directamente de la industria del trigo por la nutrición que sus productos aportan. En el trasfondo, las bondades de esta actividad económica van más allá de la nutrición.

En el marco de la próxima Asamblea de ALIM 2011 que se llevará a cabo del 20 al 23 de noviembre en Antigua, Guatemala, Periódico Los Molinos accedió a una entrevista con Alejandro Daly, Presidente Ejecutivo de ALIM (Asociación Latinoamericana de Industriales Molineros), quien nos explica sobre la industria del trigo: es una industria que genera valor agregado, empleo calificado y provee a la población insumos.

La cadena de valor que se desarrolla gracias al trigo abarca la industria del transporte, maquinaria, insumos agregados y llega hasta las actividades financieras, pues el trigo es cotizado como commodity en las principales bolsas del mundo.

La comunicación es básica para el desarrollo del sector

En las Asambleas ALIM se han desarrollado dinámicas y tomado decisiones importantes para todos los involucrados en el sector. Estas reuniones iniciaron en 1980 y, a partir del año 1984, se realizan anualmente en los diversos países que forman parte de la Asociación.

En su inicio, eran foros de discusión en los que participaban los tomadores de decisiones de los molinos. Ahora, las asambleas duran tres días, durante los cuales, además de los foros de discusión, se incluye un interesante programa de conferencias económicas y de contenido técnico acerca de la situación actual y el futuro del trigo.

Alejandro Daly destaca: “Uno de los logros más importantes que hemos tenido en ALIM es la comunicación abierta que mantenemos todos los miembros, eso nos ha permitido intercambiar experiencias y actualizar nuestros conocimientos.” De esta comunicación se derivan acciones concretas como la creación de la Escuela Latinoamericana de Molinería, ubicada en Venezuela, y reglamentaciones como la fortificación nutricional de las harinas para contribuir a la lucha contra la desnutrición.

En cada reunión se contemplan estrategias conjuntas para afrontar los retos. En noviembre de este año, los desafíos a discutir se centrarán en la alta volatilidad de los precios de los commodities, la cobertura a futuro y las mejoras a los rendimientos de la industria. Todo ello con el fin de asegurar productos de calidad para los consumidores y para la cadena de valor.

El trigo en Latinoamérica

En nuestra región se registran 650 molinos, los cuales poseen una capacidad instalada de producción de 46 billones de toneladas métricas de harina al año. Los principales consumidores de dicha harina son 180,000 panaderías latinoamericanas, tomando del 60 al 65% de harina que se produce. Adicionalmente, se han registrado 460 fábricas de pastas alimenticias y 900 empresas de galletas de toda América Latina. Otro 20% de la producción se usa para manufactura de piensos (afrecho), contribuyendo de esa manera a la buena calidad de insumos para la agricultura, ganadería y porcicultura.

Daly confirma que los molinos de la región están preparados para cubrir los aumentos de demanda ya que constantemente invierten en investigación y desarrollo, lo cual beneficia al consumidor y todos los sectores relacionados.

A casi un mes de realizarse la ALIM 2011 Antigua se prepara para recibir representantes molineros de toda Latinoamérica, para asistir informese en http://www.alim2011.com/

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