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INTA Informa

En La Pampa, un equipo de investigación estudia los metabolitos de cinco plantas aromáticas nativas, como alternativa para la protección de granos almacenados.

Resultados preliminares determinaron que poseen alta eficiencia, baja toxicidad, son biodegradables y fáciles de usar.

Los gorgojos castaños de la harina (T. castaneum) son una de las plagas más destructivas y extendidas en los granos almacenados y, también, una de las más prevalentes en la región. Debido a que provocan grandes pérdidas, no sólo en la cantidad del producto almacenado, sino también en la calidad, un equipo de investigadores del Conicet y de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de La Pampa busca alternativas al control químico de esta plaga.

Desde hace décadas, se utilizan varios tipos de insecticidas sintéticos para el control de las plagas en granos almacenados, “pero su uso frecuente ha inducido resistencia en la mayoría de las plagas”, explicó Anabel Sarán, becaria doctoral del Conicet en la Estación Experimental del INTA Anguil –La Pampa–, quien advirtió que “los niveles de residuos de plaguicidas aceptables en granos y oleaginosas limitan las dosis y el uso de estos fumigantes, y el control de plagas se encuentra en una encrucijada”.

En ese sentido, para minimizar la dependencia excesiva de los insecticidas químicos, Sarán exploró los metabolitos secundarios de cinco plantas aromáticas nativas de la provincia para desarrollar nuevas alternativas biorracionales al control de gorgojos adultos en granos almacenados.

Si bien las concentraciones en las que deben ser utilizados suelen ser elevadas, los insecticidas botánicos ganaron popularidad, tanto en el manejo integrado de plagas como en la producción agroecológica. Por ejemplo, los aceites esenciales cítricos –subproductos del procesamiento de cítricos– son aceptados en la industria alimentaria por ser seguros y porque muchos cultivos toleran su presencia.

De acuerdo con Sarán, “durante el estudio, se pudo determinar que todos los aceites esenciales probados mostraron una alta actividad de repelencia a la concentración más alta establecida y que los aceites esenciales de pichana (B. spartioides) y de girasol silvestre (H. petiolaris) fueron los más eficientes, con 95 % y 92,2 % de repelencia, respectivamente”.

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