La recolección de trigo avanza sobre el norte del área agrícola. El prolongado déficit hídrico que afectó a las regiones NOA y NEA se ve reflejado en elevadas pérdidas de área y magros rindes recolectados, advierte la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

“Este escenario no cambiará significativamente una vez que la cosecha comience en las provincias de Córdoba y Santa Fe, donde las recientes lluvias acumuladas interrumpen el deterioro y las pérdidas de lotes de trigo, pero llegaron tarde para un cultivo que se encuentra finalizando el ciclo”.

Sin embargo, aclara la Bolsa, el escenario cambia significativamente en amplios sectores de La Pampa y Buenos Aires, donde se realizan controles sanitarios para cuidar el elevado potencial de rinde que aún mantiene el cultivo.

Sobre el sur del área agrícola, el trigo inicia etapas de espigazón y floración y los pronósticos de bajas temperaturas para los próximos días son un riesgo importante en regiones claves que sostienen gran parte de las 16,8 MTn proyectadas para la actual campaña.

Preparar las estrategias con anticipación es la clave:

Los empalmes de cosecha siempre suelen generar problemas con el comportamiento de los trigos en el molino. Antiguamente los trigos se maduraban en el campo pasando un periodo relativamente largo entre la ciega, (corte e engavillado) y la trilla, hoy con la tecnificación de los métodos de recolección el trigo puede pasar del campo a los silos del molino en unas pocas horas e incluso en circunstancias para nada aconsejables puede pasar a la molienda en escaso tiempo. Es evidente que luego de la recolección y el posterior almacenaje los trigos deben pasar por un periodo de finalización de la maduración y lograr su estabilización estructural interna que se logra en por lo menos un lapso de treinta días posteriores a la recolección, incluso hay estudios investigativos que aseveran que las propiedades panaderas siguen mejorando hasta los seis meses posteriores a la cosecha.

Es evidente que al comenzar a utilizar en el molino trigos de la nueva campaña mezclados con los de la anterior estamos tratando granos cuyas estructuras internas están dispuestas distinto, el tenor de humedad difícilmente será igual y la penetración del agua en el periodo de acondicionado no se dará en forma similar, ello traerá aparejado que en el molino durante las etapas de molienda y cernido el comportamiento será distinto, pero como estamos ante un hecho inevitable como lo es el cambio de materia prima de una campaña a otra debemos tratar de hacerlo en forma programada y criteriosa, no solo por lo que implica una caída en el rendimiento y trastornos en la marcha del molino, sino por el cambio brusco en las características y calidad de las harinas que sin dudas desorientara al panadero en su forma de trabajo en la cuadra. 

Así en condiciones ideales el «empalme» deberá realizarse en forma paulatina comenzando con la incorporación de un 5 % de trigo nuevo en la mezcla, pasando a porcentajes progresivos semanalmente para terminar al final utilizando un 95% de trigo de la nueva cosecha con un 5 % de la anterior.

No solo saber de precios es clave, comprender la molienda hace que se generen mejores compras. Muchos molinos compran trigos considerando el peso de mil granos ya que se correlaciona con el porcentaje de extracción de harinas.

Un análisis globlal es indispensable para el comprador, ya que el 75% de los costos del molinos vienen de la compra del trigo

Fuente: Bolsa de Cereales

Agronomia Online

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