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El objetivo principal del almacenamiento es el de guardar granos secos, sanos y limpios. Los factores que influirán y a tener en cuenta para el cumplimiento del objetivo son: La genética, el cultivo, la cosecha y el almacenamiento.

Tener en cuenta las condiciones del almacenamiento es de fundamental importancia ante el peligro de pérdidas que pueden ocasionarse, pero también merece especial cuidado por tratarse de un alimento que de forma directa o indirecta será destinado a seres humanos y/o animales.

En este artículo haremos un breve pantallazo sobre el último de los factores mencionados: La etapa de almacenamiento, el control de plagas y tratamientos.

El lugar de almacenamiento debe ser un lugar que “proteja” los granos de adversidades climáticas, insectos y otras plagas y deben controlarse ciertos aspectos que afectarán la calidad del grano.

Después de cosechados, los granos continúan viviendo y, como todos los organismos vivos, respiran. En la respiración el Trigo provoca un aumento del CO2 hasta 55C°, en temperaturas mayores a ésta la semilla muere, lo ideal es su conservación a <10 C° y el control diario de ésta.

Mientras más alto es el contenido de humedad y la temperatura de la masa de granos, más intenso es el proceso respiratorio lo que implica mayor consumo de substancias orgánicas, rápido deterioro del producto y mayor pérdida de materia seca y peso, de esta forma se reduce el TAS (tiempo de almacenaje seguro). El contenido de humedad del grano debería mantenerse en <14%.

Existen varios métodos para determinar la humedad de los granos, métodos básicos (directos), siendo los principales los métodos de la estufa, la destilación y los rayos infrarrojos. Y los Indirectos que son los más usados en la práctica e incluyen, sobre todo, los métodos eléctricos. Los aparatos eléctricos tienen que ser calibrados con los métodos directos.

En general podemos clasificar a los sistemas de almacenamiento, según la atmósfera del lugar donde se guardan los granos en: Atmósfera normal (Tradicional); es un almacenamiento en el cual el aire que rodea a los granos prácticamente tiene la misma composición que el aire atmosférico. Es el tipo de almacenamiento más difundido y dentro de éste, los sistemas más comunes son: Silos de chapa, Silos malla de alambre, Celdas, Galpones, etc. El grano debe almacenarse con humedad de recibo del 14% para evitar deterioros y se debe hacer una estricta inspección de insectos.

Otro sistema es el de Atmósfera modificada, en el cual se procura modificar la atmósfera interior del lugar donde se almacenan los granos, con el fin de restringir la disponibilidad del oxígeno del aire y así poder disminuir los procesos de respiración de los hongos e insectos.

Respecto al Sistema de Atmosfera modificada (controlada) podemos destacar algunas ventajas como: La posibilidad de retener el cereal en el campo, ahorro en el transporte, eficiencia en el movimiento del grano hacia el acopio y terminales, ahorro en el costo del manipuleo de los granos en el acopio, menor riesgo comercial, alta capacidad de almacenaje con menor inversión y control de insectos y hongos en forma natural. Las desventajas que presenta son: La alta superficie expuesta, fragilidad ante contingencias climáticas (granizo), desecho plástico al momento del vaciado (el cual si no se recicla representa un importante contaminante ecológico) y la susceptibilidad al daño de roedores.

La atmosfera interior del silo bolsa crea condiciones desfavorables para el desarrollo de insectos y hongos y el almacenaje es hermético y además de las ventajas descriptas, las bolsas plásticas permiten almacenar granos de manera diferenciada, separando granos por calidad.

Además de la temperatura y humedad del aire y del grano existen otros factores que afectan la calidad en la etapa de almacenamiento; los insectos y los microrganismo como pueden ser los hongos.

Los controles deben iniciarse al momento de la recepción de los granos, los granos sucios y/o dañados son más susceptibles de ser atacados por insectos y plagas, aunque también pueden hacerse controles durante el período de almacenamiento.

Existen varios métodos para detectar la presencia de insectos además de la observación de una muestra tomada al momento del recibo, por ejemplo la Flotación (los granos atacados son más livianos y flotan) Rayos X (se toma una radiografía) o Tinturas.

Otra forma, es la observación de la temperatura de los granos almacenados ya que el desarrollo de insectos se encuentra acompañado con liberación de calor y los resultados nos pueden orientar sobre la presencia de éstos. Tener un buen sistema de termometría es muy útil.

Y por último un método sencillo que puede ser eficiente son las trampas.

Tener en cuenta estos factores puede evitar cuantiosas pérdidas, las cuales dependerán no sólo del tipo de insecto o plaga, sino también de la genética y variedad del grano y su manipuleo.

De acuerdo al sistema de almacenamiento, ya sea tradicional o de Atmosfera modificada pueden desarrollarse distintos tipos de plagas, en los silos convencionales tienen mayor incidencia los insectos, ácaros y los microrganismos aerobios, y en los silos bolsa tienen mayor importancia son los roedores y los microrganismos anaeróbicos.

Los insectos plagas son identificados en dos grupos; los de infestación primaria (atacan directamente al grano sano y se desarrollan dentro de él, provocan el llamado “grano picado”) y los de infestación secundaria (atacan granos que ya han sido atacados por insectos del primer grupo, quebrados o dañados).

El ataque puede darse en el campo, por vuelo directo a los lugares de depósito y/o por contaminación de las instalaciones.

Entre los métodos de control encontramos el Control Biológico; toda plaga tiene enemigos naturales que pueden ser parásitos y predadores, patógenos de plagas, feromonas y reguladores de crecimiento.

Entre los Métodos Físicos encontramos: el calor, gases inertes, frío, tierra de diatomeas, ozono.

Los Controles Químicos pueden ser; líquidos o polvos residuales que se pulverizan en pequeñas gotas o se espolvorean sobre las instalaciones. El tratamiento preventivo se realiza sobre el grano en movimiento provocando condiciones inadecuadas para el desarrollo de plagas y por lo general por pulverización ya que brinda una distribución más uniforme. Los tratamientos curativos se realizan para eliminar una plaga presente pero no garantizan protección contra futuras infestaciones.

En la actualidad la contaminación de los granos por productos químicos es un tema de mucha preocupación, los granos deben estar ausentes de residuos de productos químicos y biológicos.

Deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos en la implementación de un Programa de Control Integrado de Plagas (sobre el cual trataremos en detalle más adelante):

• La capacitación de los responsables del programa.

• Concientización de la problemática de plagas a todos los niveles de la empresa.

• Tareas de monitoreo y muestreo.

• Limpieza y tratamiento de las instalaciones

• Generación de condiciones físicas impropias para las plagas.

• Uso responsable de plaguicidas

• Evaluación de resultados y planteo de modificaciones al programa inicial.

El control de plagas debe ser efectuado en el marco de un control integrado de plagas y buenas prácticas de manejo sanitario.

Más adelante les acercaremos información más detallada sobre el MIP (Manejo Integrado de Plagas), los insectos plaga y los tratamientos recomendados para cada caso.

Fuentes y material bibliográfico:

Terapéutica Vegetal 2010 – Ing. Susana Padín

http://www.alimentosargentinos.gob.ar/

http://www.cosechaypostcosecha.org/

http://www.fao.org/

 

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